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La falta de enfoque y sus impactos en el emprendimiento

22 de septiembre de 2014. Cuando se toma la decisión de emprender, generalmente se está partiendo de un sueño donde ser independiente, dar vía libre a las ideas o manejar tu tiempo, terminan siendo factores que te motivan en el día a día.

Sin embargo, en ese camino hacia el emprendimiento, hacia la creación y establecimiento de tu propia empresa, son diversas las situaciones y obstáculos con las que te llegas a encontrar. En este momento, debes prestar especial atención a la coherencia que deben tener los objetivos que te has propuesto y las acciones que estás desarrollando para alcanzarlos.

Muchas veces, logras tener claridad frente a la idea de negocio, tanto así que avanzas hasta el punto de materializarla, ya sea en un producto tangible que exhibes y promocionas, o en un portafolio de servicios que comienzas a difundir. Hasta ahí, has logrado desarrollar las etapas iniciales del negocio, ahora viene algo más difícil ¿cómo lograr que tu producto o servicio comience a venderse?

Esta etapa del emprendimiento puede llegar a verse como un estancamiento, donde los días pasan y tu proyecto no avanza, no produce. Para cambiar esa situación, será indispensable que el gestor del proyecto, o sea TU, reactive la motivación que lo impulsó a darle vida a su idea; aunque parezca extraño, la mayoría de las ideas de emprendimiento mueren justo cuando empezaban a nacer, de ahí que las actividades dispersas o la falta de enfoque, terminen afectando negativamente el adecuado desarrollo de tu negocio. Recuerda que cuando se es emprendedor, las ideas de negocio están ligadas a sueños y anhelos personales, lo que nos hace los únicos responsables de su crecimiento o retroceso.

Así que si en este momento, esta es la situación de tu proyecto de emprendimiento o idea de negocio, haz un alto para revisar con detenimiento en que estás invirtiendo tus ideas, tu tiempo, tus recursos, pues todo ese esfuerzo puede estarse yendo hacia otras actividades y el emprender requiere de un esfuerzo constante, donde como mínimo, diariamente estés trabajando en son de tu proyecto. Sea este un buen momento para revisar lo que te habías propuesto y compararlo con lo que has logrado, evalúa si hay cosas por mejorar y tareas pendientes por realizar, ten la plena seguridad que retomar el rumbo de tu sueño inicial y enfocarte en ello, será parte de la respuesta al interrogante ¿cómo lograr que tu producto o servicio empiece a venderse?

Redacción Nexo Comercial