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¿Qué es procrastinar? ¿Cómo manejarlo?

Actualmente es común encontrar gran variedad de publicaciones sobre procrastinar y sus efectos en la productividad; sin embargo no es del todo claro qué es, en qué consiste o cómo sortearlo. De ahí que en este post, te invitemos a conocer un poco más sobre esta tendencia, sobre cómo puede afectarte y que puedes hacer para evitar que se convierta en un hábito.

¿Qué es procrastinar?

Una definición corta podría indicar que se refiere a aplazar la realización de algo o postergarlo. Esto aplica para todas las actividades que realizas o que deberías realizar y que has dejado para después, como responder un correo electrónico, recoger tu desorden, terminar ese documento o proyecto que hace tiempo se encuentra inconcluso, en fin, todos esos pendientes que suman a tu carga y le restan a tu tranquilidad y efectividad.

Así las cosas, procrastinar termina siendo el efecto de diferentes causas que deben identificarse claramente para mejorar tu productividad. Para explicarnos mejor, lo realmente preocupante no es el acto de aplazar lo que tienes que hacer, sino por qué lo aplazas y lo que esto genera, puesto que el procrastinar está asociado a la pereza, al desgano, al desorden, entre otros factores.

Procrastinar

¿Cómo manejarlo?

Tener una lista de tareas pendientes que en lugar de disminuir se hace cada vez más larga, conlleva a que tengas que invertir más tiempo pensando en cómo y cuándo las vas a hacer, generando además retrasos en procesos que dependan de ti o de esa actividad que por distintas razones no has realizado aún. Esta consecuencia de procrastinar, puede evitarse o corregirse con sencillas técnicas que sin duda te ayudarán a optimizar el tiempo y a darle trámite a asuntos que no requieren de grandes esfuerzos u horas, entre ellas te sugerimos las siguientes:

Identifica cuáles de los asuntos que tienes pendientes, se pueden realizar en un corto lapso de tiempo (entre 2 y 5 minutos). Comienza a evacuar tu lista de pendientes dando trámite a estos asuntos.

Evita distracciones que pueden convertirse en hábitos que te roban tiempo y atención. Tal es el caso de revisar constantemente el celular, las actualizaciones y notificaciones.

Organiza y atiende tus asuntos pendientes según la prioridad que tengan.

Intenta establecer hábitos como atender correos electrónicos en determinada hora del día si tu trabajo u ocupación así lo permite.

Ten en cuenta que nunca sabes que va a pasar mañana, pueden surgir imprevistos que te impidan hacer lo que dejaste para después. Así que intenta aplicar lo que dice el conocido refrán: “No dejes para mañana, lo que puedes hacer hoy”

Básicamente se trata de darle un orden a las cosas que haces y atenderlas en el momento que corresponde, así evitarás procrastinar y de paso, ganarte un estrés adicional por todo aquello que podías haber hecho y no hiciste en determinado momento.

Redacción: Nexo Comercial