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Estar motivado enriquece y potencia el trabajo

Las organizaciones buscan hacerle frente a las nuevas tendencias de la productividad dentro del desarrollo de un mundo globalizado y más competitivo, recurriendo a variadas alternativas como la planeación estratégica, la renovación tecnológica,  las políticas adecuadas de gestión del talento humano y buen uso de los recursos financieros. Pero es claro que en la actualidad la correcta gestión del talento humano  es la clave más importante a la hora de llevar con éxito el crecimiento y la evolución institucional.

En dicho contexto, la motivación de los colaboradores se convierte en una herramienta importante a la hora de promover y desarrollar las capacidades de los equipos organizacionales lo cual a su vez mejora la productividad de la empresa. Se ha hecho muy común escuchar en las organizaciones que se debe motivar al personal para que se sienta más a gusto y ayude de mejor manera a la productividad de la compañía, pero son estas afirmaciones las que se convierten en un gran reto a la hora de motivar al personal para que generen resultados eficientes, de calidad e innovadores con compromiso y satisfacción.

Valorar a los colaboradores debe ser una de las prioridades de las organizaciones en la actualidad, pues deben ser establecidos mecanismos que apunten a motivar a los empleados para un desempeño laboral eficiente y eficaz que conduzcan al logro de los objetivos, metas y resultados, además de satisfacer las expectativas y proyectos de los empleados. En otras palabras, la motivación es una de las herramientas que permite direccionar el futuro de las empresas como elemento generador y modificador de hábitos, conductas y comportamientos propios de la cultura organizacional.

La motivación, como proceso multidisciplinario tiene alcances a nivel individual, administrativo y organizacional, no solo hace referencia a lo que el colaborador muestra o refleja sino también a todo lo relacionado con su ambiente y puesto de trabajo, lo que genera actitudes y comportamientos propios de cada empleado en la empresa. Los seres humanos asociamos de manera cognitiva la motivación a través de impulsos consientes o inconscientes y por la influencia de experiencias, el ambiente físico-social, valores personales, fisiología y necesidades, razones estas que nos llevan a afirmar que cada colaborador se convierte en una realidad distinta a la de los demás y debe ser manejada e intervenida al interior de la organización de forma adecuada y planeada.

La motivación se cataloga como un medio importante a la hora de consolidar el desarrollo de los colaboradores y la mejora continua de la productividad de la organización, entendiendo la motivación como una herramienta clave a la hora de contribuir al progreso del ambiente laboral.

Existen varios factores que afectan la motivación en las organizaciones, algunos de ellos hacen referencia a dificultades en las relaciones interpersonales, mala  remuneración, falta de desarrollo profesional, rutina, etc., situaciones que al no ser manejadas de manera apropiada pueden ser nefastas a la hora de pensar en crecimiento y evolución de cada compañía, lo cual debe orientar a las empresas a promover en el colaborador motivos que lo lleven a la acción.

Sin embargo, en la realidad, el desarrollo de la motivación sigue siendo un dolor de cabeza para los gerentes y líderes de procesos, lo que ha venido generando que se haga una revisión exhaustiva a las creencias de la sociedad contemporánea frente a planteamientos como ¿Las personas trabajan solo para obtener beneficios materiales?, o ¿Trabajan por la remuneración? Con este propósito las organizaciones actuales buscan en la innovación una herramienta eficaz para afrontar los paradigmas de la economía del conocimiento, en la que es necesario hacer cosas nuevas y contar con un equipo de colaboradores altamente motivados en búsqueda de su realización personal y la de la organización.

A la hora de ver las organizaciones como un todo somos conscientes que la calidad en el producto o servicio, la estructura organizacional, especialmente el talento humano, son algunos de los factores determinantes para ser competitivos, especialmente cuando el entorno laboral es tan cambiante, razón por la cual el reto sigue siendo contar con un equipo de colaboradores motivados y dispuestos a sacar adelante la compañía mejorando su rendimiento.

La motivación no es un concepto simple y es a través de sus teorías que entendemos la complejidad y singularidad de los colaboradores como personas con emociones y actitudes propias que interactúan en el desarrollo de las organizaciones, es por eso que dentro de la metodología implementada para la mejora continua de este comportamiento se debe prestar especial atención a la motivación como parte del entorno y herramienta para el desarrollo del personal.

Cabe destacar que la motivación juega un papel determinante en el desarrollo del ser humano impulsándolo a actuar, lo que tiene sus orígenes en un conjunto de necesidades de diferente procedencia que el colaborador experimenta y satisface a través de su vínculo laboral.

Realizar cambios en la cultura organizacional es una tarea compleja y exigente tanto para directivos y colaboradores, y en temas como la motivación el empleado juega un rol determinante, por lo que enfrentarse a uno desmotivado es una situación que requiere de asertividad, tiempo, tolerancia y dedicación al momento de tratar la insatisfacción y buscar las herramientas para resolver el problema y hacer sentir al colaborador motivado. Pero también procesos estandarizados y orientados a la capacitación y gestión del recurso humano como insumo principal de la organización.